blog.martinolivera.com.ar

 

19 de junio.- Ayer se vivió una andanada de protestas virtuales #NoAlCanon (tendencia en Twitter en Argentina) contra el proyecto de ley de Canón Digital (presentado por los senadores Pichetto y Giustiniani). El proyecto propone gravar con un canon artículos que permiten la copia digital – CDs, DVDs, celulares, MP3/4/5, pendrives, decos de TV Digital y muchos etcéteras – para ser entregado a organizaciones PRIVADAS que gestionan la propiedad intelectual, a modo de compensación por el eventual perjuicio a sus arcas que podría ocasionarles a sus industrias el uso de dichos artefactos por parte de la población.

El beneficiario de este gravamen no sería el Estado sino entidades PRIVADAS de gestión colectiva, a saber: Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música (SADAIC), Sociedad General de Autores de la Argentina (ARGENTORES), Asociación Argentina de Intérpretes (AADI), Sociedad Argentina de Gestión de Actores Intérpretes (SAGAI), la Cámara Argentina de Productores de Fonogramas y Videogramas (CAPIF) y Directores Argentinos Cinematográficos (DAC).

La argumentación del propuesto gravamen se basa en el supuesto perjuicio a dichas industrias, que se encuentran en pleno proceso de reconversión y/o desaparición por el envejecimiento de su modelo de negocios ante la aparición de las tecnologías digitales. Es decir que la propuesta grava lo nuevo para subsidiar lo viejo. Y que lo paguemos entre todos.

Los que decimos #NoAlCanon sostenemos que:

1. Las tecnologías digitales llegaron para quedarse. Quienes no puedan sobrevivir con sus actuales modelos de negocios inexorablmente deberán reconvertirse o desaparecer. Todo esfuerzo estatal – y en este caso, de toda la población de consumidores – por mantener el viejo orden de negcoios analógicos es dinero malgastado y pérdida de oportunidades de desarrollo de lo futuro para el país. Sería equivalente a ponerle impuesto a los autos para subsidiar fabricantes de carretas, o impuesto a las heladeras para subsidiar a los fabricantes de barras de hielo.

2. Existe un infinito universo de aplicaciones de estos artefactos digitales, que nada tienen que ver con el presunto delito del que nos acusa el proyecto a todos los consumidores. Los que producimos música, arte digital, software, tomamos fotos y las compartimos libremente, los que copiamos software libre, música libre e intercambiamos información libre como Wikipedia, por ejemplo, no copiamos ni queremos copiar nada de esos que ven amenazados sus negocios, y por tanto no queremos pagarles por sus ineficiencias, por su obsolescencia tecnológica ni por su incapacidad de adaptación en el mercado.

3. Nos rebelamos contra la acusación de un delito presunto, por el que se nos impone un pago previo. Se han visto mensajes en la red sobre este canon, que hacen pensar: “es como cobrar impuesto a las hojas porque se podrían a usar para fotocopiar libros” o “nos cobran un canon a todos porque suponen que todos somos piratas!” o ” podríamos cobrarles a los legisladores un canon al asumir por si son corruptos”

Además de estas razones que creo unen a todos, quiero sumar mi pequeña pero indignada voz militante, que cree firmemente en este Proyecto Nacional y Popular que encarna el actual gobierno que busca acercar las herramientas digitales para tod@s, en una verdadera inclusión digital y social, y lo demuestra con la entrega de computadoras a los alumnos del programa Conectar Igualdad y a través del armado de una red de fibra óptica para distribuir de forma equitativa el acceso a Internet de banda ancha a todo el territorio en condiciones de igualdad con el programa Argentina Conectada, y que nos vemos sorprendidos por un proyecto como este de Canon Digital que va a contramano de todos estos avances, encareciendo el acceso a todas estas posibildades de desarrollo cultural, económico y tecnológico para el país, y lo que es peor, ni siquiera lo recaudado es para el Estado, para tod@s, para distribuir la riqueza, sino para dárselos a los que siempre ganaron: a los obsoletos, a los monopólicos, a los PRIVADOS que ya no saben como seguir ganando más.