Agencias

Anders Behring Brevik (fotografía) sería el nombre del agresor. Las autoridades noruegas creen que los dos ataques perpetrados hoy en Oslo y en un campamento juvenil en Utoya, cercano a la capital, están relacionados entre sí y no serían obra del terrorismo internacional
Testigos de la masacre en Utoya, citados por la televisión noruega, aseguran que el agresor llegó en barco a la isla y efectuó el ataque con un rifle automático y un fusil con mira telescópica. Afirman que medía 1,90 m y tenía el pelo corto y rubio y unos 32 años. En las redes sociales, se describía a sí mismo como un nacionalista y opositor a una sociedad multicultural.
El hombre detenido tras los dos ataques del viernes en Noruega tendría vinculación con grupos de extrema derecha, informó la cadena independiente de televisión TV2, que no dio a conocer sus fuentes. La Policía estaba registrando un departamento en el oeste de Oslo donde vivía el agresor noruego. En efecto, las fuerzas de seguridad distribuyeron una fotografía de las afueras del lugar donde se está produciendo el allanamiento.
Para la Policía, el presunto agresor del campamento juvenil en la isla de Utoya está vinculado también con el atentado con bomba registrado en el complejo gubernamental de Oslo, ya que fue visto merodeando la zona poco antes del ataque. El hombre fue arrestado y horas más tarde el propio primer minitro, Jens Stoltenberg, confirmó que se trata de un ciudadano noruego. Medios locales aseguraron que el hombre pertenecería a «grupos locales antisistema«.
La autoría del ataque ocurrido fue inicialmente reclamada por el grupo yihadista Ansar al-Yihad al-Alami, pero la propia organización islamista se retractó luego en un foro en Internet.
El tiroteo ocurrió en el campamento de las juventudes socialdemócratas (UAF), en la isla de Utoya, a unos veinte kilómetros de la capital, a donde se esperaba que acudiera mañana el primer ministro Stoltenberg.
Ningún miembro del Gobierno resultó herido en el atentado de Oslo, informó el propio Stoltenberg por vía telefónica y desde un lugar no revelado por razones de seguridad, tras calificar la situación de muy grave.
En tanto, en vista de los dos ataques, los controles fronterizos de Noruega fueron reforzados, informó la agencia DPA. Si bien no se interrumpió el tráfico en el aeropuerto de Oslo, los pasajeros sufrieron demoras debido a controles de seguridad más rigurosos.
Desde la vecina Suecia, el primer ministro habló con su par noruego para ofrecerle ayuda y expresar su solidaridad con las víctimas. La Policía de Estocolmo reforzó las medidas de seguridad en algunos barrios de la ciudad. «Naturalmente, esto nos afecta en Estocolmo», explicó el vocero policial, quien además anunció que trabajarán en coordinación con el servicio de inteligencia (Säpo), informó en su página web Sveriges Radio, la emisora nacional de ese país.
