
Según trascendió, un comité de los miembros de la OPEP presididos por Argelia, y también integrado por Kuwait, ha sugerido elevar la cuota de bombeo de petróleo del grupo en un millón de barriles diarios con la intención de frenar la escalada en el precio de los combustibles.
A pesar de las presiones por elevar la producción de crudo, algunos de los países más influyentes del cartel se inclinan a favor de que los precios del barril se mantengan altos, entre ellos Irak, cuyo ministro del Petróleo, Abdul-Karim Elaibi, considera que entre 100 y 120 dólares por barril es un precio «razonable».
Sin embargo, tales niveles, iguales o mayores de los que existen ahora, son considerados excesivos por las naciones que dependen de un alto consumo petrolero y que por esa razón ya han visto deprimirse sus economías.
En el otro extremo, a diferencia de Irak, Arabia Saudita sigue haciendo presiones para que se eleve la producción, lo que sin duda repercutiría a favor de un alivio en los precios.
Algunos entendidos han sugerido aumentar la oferta además para compensar la falta de suministros de Libia, y porque la demanda energética acostumbra aumentar durante la segunda mitad del año.
La cuota actual, de 24,8 millones de barriles diarios (sin contar la producción de Irak) fue acordada en diciembre de 2008, con la intención de apuntalar los precios cuando el barril de la OPEP había caído a menos de $40 dólares a causa de la crisis financiera.
Pero la situación hoy en día es muy diferente, y el valor promedio supera ya los $100 dólares por barril.
