
«Tengo la intención de abrir una oficina en Benghazi, con el fin de avanzar en la cuestión de la ayuda (…) Apoyar a la sociedad civil y al (opositor) Consejo Nacional de Transición (CNT)», declaró Ashton en el Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia).
En Libia “mucha gente ha escuchado por primera vez la palabra ‘Constitución’ referida a su país. Hacía mucho tiempo que los libios querían acabar con el régimen y Europa quiere contribuir a la construcción de una plena democracia”, agregó.
Por otra parte, la Alta Representante destacó el «trabajo conjunto» de los Veintisiete con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en respuesta a las críticas del Parlamento Europeo sobre la división interna entre los gobiernos de la UE respecto a la misión militar en Libia.
Su anuncio coincide con la visita que el dirigente del CNT Mahmud Jibril efectúa esta semana a Washington (capital de Estados Unidos) para entrevistarse con varios responsables estadounidenses.
La jefa de la diplomacia europea explicó que sus servicios ya habían mantenido contactos con Jibril en numerosas ocasiones.
En Europa, Francia e Italia reconocieron al CNT como representante “legítimo” del pueblo libio en lugar del Gobierno del líder de Libia Muammar Al Gaddafi.
El anuncio de Ashton fue acogido por muchos eurodiputados, que dijeron que la UE goza de una “mayor credibilidad que los países aislados”.
Este miércoles, los rebeldes libios atacaron en el aeropuerto de Misrata (noroeste) tras violentos combates, a las fuerzas del líder libio.
Varios misiles cayeron en la tarde de este miércoles en el este de Trípoli, luego de un intenso sobrevuelo de aviones, indicó un testigo en la capital libia.
Según agencias de noticias, hasta el momento se desconoce el objetivo exacto del bombardeo.
Desde hace casi tres meses los rebeldes libios mantienen una batalla abierta contra las tropas de Gaddafi por el control del país norteafricano. La OTAN junto con sus aliados realizan ataques imperialistas contra el territorio libio para “proteger” a la población civil, y según argumenta está apoyado en la resolución de la Organización de Naciones Unidas (ONU).
Desde el 19 de marzo pasado, cientos de civiles han perdido la vida y otras decenas han resultado heridos, por lo que el Gobierno de Gaddafi ha instado en reiteradas ocasiones a una solución diplomática que evite la violencia y la muerte de más inocentes.
