Agencias

La OTAN volvió a bombardear Trípoli, donde el martes todavía ardían edificios gubernamentales, mientras Moscú recibía a emisarios del dirigente libio Muammar Gaddafi antes de la visita prevista de representantes de la rebelión.

Uno de los edificios en llamas es la sede de los servicios de seguridad interior y el otro el ministerio de Inspección y Control Popular, el organismo encargado de la lucha contra la corrupción.

Ambos edificios están situados en la avenida Al Jumuriya, un barrio residencial y administrativo del centro de Trípoli, cerca de la residencia del coronel Gaddafi.

El ministro de Inspección y Control Popular declaró que varios funcionarios del ministerio había resultado heridos.

El portavoz del gobierno, Musa Ibrahim, dijo por su parte que el ministerio había sido bombardeado a pedido de dirigentes del Consejo Nacional de Transición (CNT) de la rebelión, para borrar las pruebas de casos de corrupción en los que estaban implicados.

Por otra parte, el martes, fuentes allegadas al gobierno tunecino, indicaron que el ministro libio del Petróleo Chukri Ghanem, un cacique del régimen de Muammar Gaddafi, se había ido de Libia y se encontraba en Túnez.

Ghanem está incluido en una lista de miembros del régimen de Gadafi sancionados financieramente por Estados Unidos publicada por el departamento del Tesoro el 8 de abril pasado.