
La operación incluyó la participación de aviones Tornados de la Royal Air Force (RAF) británica, que volaron más de 3.000 millas aéreas desde su base de Marham, en el condado de inglés de Marham, a su destino en Libia.
Según informó el ministerio de Defensa en Londres, un submarino Trafalgar británico y submarinos estadounidenses lanzaron más de 100 misiles Tomahawk contra blancos militares libios.
En tanto, el ministro de Defensa, Liam Fox, afirmó que los vuelos de los jets Tornados desde su base de Marham «fueron los más extensos de la RAF para un bombardero desde el conflicto de las Malvinas (1982)».
«Esta acción ha provisto de una señal fuerte, que la comunidad internacional no se quedará con los brazos cruzados y dejará que el pueblo sufra bajo el régimen de Kadafi», dijo Fox.
El ministro confirmó que el buque HMS Westminster se encuentra en la costa de Libia, mientras el HMS Cumberland está en la región, ambos para participar de los operativos militares.
