
La empresa ha declarado que la primera unidad que se reconectará será la 2, seguida de la 1, la 3 y la 4. La razón es que la unidad 2 parece ser “la menos dañada” tras los incidentes de los últimos días, a raíz del terremoto y posterior tsunami que afectó a la zona noreste de Japón hace una semana, informa EP.
Tras la conexión eléctrica, las autoridades japonesas confían en empezar el bombeo de agua necesario para enfriar los reactores, expuestos durante los últimos días a temperaturas muy elevadas y que incluso han llegado a quedar al descubierto por falta de líquido.
A pesar de la mala noticia que ha supuesto la elevación del nivel de la catástrofe, el primer ministro japonés, Naoto Kan, se ha dirigido en un mensaje televisado (en NHK) a la nación para pedir solidaridad e insuflar ánimos a la población:
“No debemos dejar que el pesimismo nos venza. La situación sigue siendo muy grave en la central, confío que en un futuro cercano se pueda controlar”, ha dicho Kan.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha reforzado esta idea que combina un cierto optimismo con la lógica cautela y ha dicho por segundo día consecutivo que la situación no ha empeorado.
La Junta de Gobernadores del OIEA celebrará el próximo lunes en Viena una reunión extraordinaria sobre la crisis nuclear en la que el director general del organismo, Yukiya Amano, informará a los 35 estados miembros del grupo ejecutivo sobre su visita a Japón que termina mañana.
