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Gran Bretaña envía equipos de espías y diplomáticos a Libia para ayudar a derrocar al Coronel Gaddafi, se reveló en la noche de ayer.

Espías del MI6 respaldados por el SAS (Fuerzas de Operaciones Especiales británicas) deben desembarcar en el este alrededor del bastión rebelde clave de Benghazi en “cuestión de días”.

Además, 600 soldados de Black Watch (Regimiento Real de Escocia) se encuentran en espera de 24 horas para volar dentro y “evitar una catástrofe humanitaria”.

Testigos dijeron que hay 50 muertos y 300 heridos por enfrentamientos en Zawiyah, a 30 millas al oeste de Trípoli.

Entre las víctimas se encuentran dos comandantes rebeldes. El viernes otras 17 personas murieron en la explosión de un depósito de municiones cerca de Benghazi.

Alrededor de 200 de las 600 tropas de Gran Bretaña están listas para desplazarse a South Cerney delante de los cuarteles cerca de RAF Lyneham, la base militar principal británica de transporte aéreo.

Diplomáticos británicos y espías han participado en intensos esfuerzos para hablar con las fuerzas de oposición, que son dirigidas por Mustafa Abdel Jalil, jefe del rebelde Consejo Nacional Libio.

Ahora ministros han aprobado la presencia en el terreno para “recopilar información” y aumentar las posibilidades de los rebeldes.

 

Los equipos de enlace estarán compuestos principalmente de enviados pero incluirán algunos oficiales de inteligencia. Ellos se vincularán con las Fuerzas Especiales que ya se encuentran en Libia para suministrar “protección y dar asesoría militar informal a la oposición libia”.

Indican que los equipos estarán ahí principalmente para recopilar información. Pero asesorarán a los rebeldes para «asegurar un traspaso del poder y establecer un gobierno democrático». ‘Una vez que lleguemos al escenario donde tenemos una transición, parte de lo que estamos buscando es apoyar esa transición’, dijo una fuente del ejército.

Gran Bretaña también ha intensificado sus preparaciones militares, enviando al área la fragata Westminster y el buque de la Flota Real Auxiliar Argus.

Gran Bretaña todavía tiene tres helicópteros Chinook en la isla de Malta. Y el plan militar para una Zona de Exclusión Aérea se aceleró ayer cuando el Consejo del Atlántico Norte encomendó a las autoridades militares de la OTAN con la provisión de una serie de planes ayer.

Es probable que Gran Bretaña desempeñe un papel central en cualquier acción militar desde la continua evacuación, y vuelos de ayuda humanitaria están siendo coordinados por el Cuartel General de Fuerzas Conjuntas en Malta.

Se entiende que es más probable que Gran Bretaña suministre aire-aire a los aviones de reabastecimiento y a aviones espías AWACS a cualquier operación en la Zona de Exclusión Aérea.

Estos aviones ya están volando alrededor del espacio aéreo de Libia monitoreando el uso del Coronel Gaddafi de su fuerza aérea y helicópteros de combate.

Pero un alto oficial de seguridad aclaró ayer que Gran Bretaña “no suministrará armas y municiones”, en contraste a lo que dijo el Primer ministro David Cameron el lunes de que él “consideraría armar a la oposición”, una respuesta fuera de la manga a un parlamentario que condujo a acusaciones de tambores de guerra.

Oficiales militares de enlace también acompañaron ayer al Secretario de Desarrollo Internacional Andrew Mitchell, mientras recorría campamentos humanitarios en la frontera de Libia con Túnez.

Los oficiales expresaron que están “muy preocupados” por la falta de información acerca del oeste de Libia, el área bajo el comando de las fuerzas de Gaddafi y en donde se ha negado acceso a agencias de ayuda.

Comercios y bancos siguen operando en Benghazi y otras ciudades en el este, y fuerzas rebeldes tienen acceso a alimentos y medicinas.

Los diplomáticos también están monitoreando ciudades controladas por los rebeldes tales como Misurata, la cual enfrenta las fuerzas de Gaddafi de ambos lados.

Se teme que alimentos y medicinas se agoten en el lugar, que podría dar lugar a llamados de  lanzamiento de ayuda aérea.

El ministerio de Relaciones Exteriores afirma que menos de diez británicos que desean irse, todavía están en Libia y ayer finalmente advirtió a la ciudadanía británica a no visitar el país.

Según un informe del diario Pakistan Observer, centenares del personal de las fuerzas especiales de EEUU, Gran Bretaña y Francia llegaron el 23 y 24 de febrero en “buques de guerra estadounidenses y franceses, y pequeños botes en los puertos libios de Benghazi y Tobruk», para entrenar rebeldes anti-Gaddafi para un golpe de estado apoyado por occidente en las cercanías de la nación rica en petróleo, con “asesores de defensa» británicos y franceses también desembarcando para establecer bases de entrenamiento en la región oriental del país controlada por los rebeldes.

Traducido del inglés por Ivana Cardinale para el Correo del Orinoco