
El temblor de la ciudad de Kobe (centro de Japón), de 7,2 grados de magnitud en la escala abierta de Richter, provocó el 17 de enero de 1995 la muerte de unas 6.400 personas.
La policía japonesa actualizó el viernes el cómputo oficial de víctimas del terremoto ocurrido hace una semana en 6.539 muertos y 10.354 desaparecidos.
Hasta ahora, el terremoto de Kobe era el de mayor gravedad en fechas recientes en Japón, un país asentado en pleno Anillo de Fuego del Pacífico y que registra numerosos temblores, si bien la mayoría no tienen consecuencias graves por las estrictas normas de construcción en vigor.
En el caso del temblor del día 11, además de su elevada magnitud, de 9 grados en la escala abierta de Richter, se sumó un devastador tsunami que empeoró todavía más sus consecuencias.
Miles de personas siguen todavía sin ser localizadas en localidades costeras de las provincias de Miyagi, Iwate y Fukushima, que el tsunami prácticamente borró del mapa.
