Patria Grande/Agencias

La dinastía que gobierna Bahréin decretó hoy el estado de emergencia en todo el país, en un intento de aplacar la revuelta popular, que desde hace cuatro días reclama en la calle reformas democráticas a la monarquía suní.
Bahrein es regido por una monarquía que ocupa en forma dinástica el gobierno desde 1783. Su gobierno es un fiel y estratégico aliado de Estados Unidos y permitió que en Bahrein funcionara la base de la V Flota Naval estadounidense.
La decisión, adoptada por el Consejo de Seguridad Nacional, reunido de urgencia esta mañana, llegó horas después de que la policía y el Ejército desalojaran a sangre y fuego a miles de manifestantes, muchos de ellos mujeres y niños, acampados en la plaza de la Perla, en el centro de Manama, la capital del emirato.
La monarquía está usando el poder de sus tanques de guerra para imponer su voluntad y oprimir las manifestaciones.
Por su posición estratégica en el estrecho de Ormuz, Bahrein es un país clave en las rutas del transporte de petróleo en el Medio Oriente.
