Mientras todas las miradas están puestas en el Mundial de fútbol, Sudáfrica llora la muerte de una de sus voces más poderosas, la cantante y compositora Busi Mholongo, “La Reina de la Maskanda”, un estilo de música popular zulú que ella fusionó con el jazz, funk, rock y reggae produciendo un sonido único y emocionante.
“Mama Busi” transformó la música maskanda de los mineros zulúes en un instrumento de paz. Con su virtuosa voz, irrumpió en un mundo dominado por hombres desafiando todas las categorizaciones con una fusión de estilos propios de su país y elementos contemporáneos.
“Su canción Umentyisi condenó la violencia infringida a nuestro pueblo por los amos colonialistas”, expresó la unión. “Es una gran pérdida para la nación. Tras la muerte de Miriam Makeba, Busi era la voz de la esperanza. Queda un gran vacío que nunca será llenado”, dijo, por su parte, el popular poeta y cantante de Soweto Mzwakhe Mbuji.
Antes de desaparecer, Mholongo ya se había convertido en una “leyenda” de la música sudafricana”. Nació en 1947 en el seno de una familia de músicos de Inanda, un asentamiento informal de Durban (KwaZulu-Natal). Era una “niña traviesa” pero cantar siempre la sacaba de problemas, recordaba hace unos años en una entrevista. La máxima exponente del “Zulu moderno” comenzó su carrera artística en la década de los 60’ en el movimiento de Jazz africano, época en la que también participó de varias producciones teatrales en Johannesburgo.
Más tarde, Mholongo se convertiría en la vocalista del grupo Conjunto Juan Paulo, una banda portuguesa. Tras casarse con el pianista sudafricano Early Mabuza –quien años después murió en un trágico accidente- Busi dejó su Sudáfrica natal bajo el sistema segregacionista del apartheid para vivir un breve período en Portugal.
En los años 70’, Bussi y Early se trasladan a Londres, donde la cantante grabaría con otros exiliados sudafricanos como Dudu Pukwana, Julian Bahula y Lucky Ranku. Su distintiva voz, música y presencia escénica le abrió las puertas en África, Europa y Canadá, donde también grabó un disco. A mediados de los 80’, Busi volvió a Sudáfrica para formar la banda Twasa, junto a Doc Mthalane y Winston Mankuku Ngozi. Sin embargo, emergió en la escena internacional de la mano de la banda Ifang Bondi de Gambia, con al que actuó en el African Roots Festival de Amsterdam. Tras su deslumbrante performance, Busi fue invitada a cantar junto a Salif Keita y Manu Dibango en el African Music Festival de Delf, en 1989.
En 1994, editó su primer álbum en solitario, “Babemu”, y cuatro años después, en 1998 llegaría “Urbanzulu”, el disco de su reconocimiento internacional producido por Will Mowat y con el que conseguiría varios premios así como también mantenerse en el top del ranking Billboard`s de ese año. En 2003 apareció su tercer álbum, Freedom, y en 2009 Amakholwa, el que sería su último gran aporte a la música sudafricana y a la humanidad. Lo que Busi logró fue revolucionario. No solo transformó la música tradicional zulú sino que irrumpió con su voz renovando las esperanzas de todo un país. Durante su vida fue un farol, un ejemplo de fortaleza para las mujeres de toda África.
