
Garzón, famoso por instruir casos como el del ex dictador chileno Augusto Pinochet y quien está siendo investigado por prevaricación en tres procesos diferentes, pidió una excedencia inicial por un periodo de siete meses, por lo que formalmente ni dimite ni renuncia a su plaza como magistrado de la Audiencia Nacional española.
Garzón todavía podría ser juzgado por su fallida investigación de los crímenes del franquismo. De ser condenado, sería inhabilitado en España, pero podría seguir trabajando en La Haya.
Muchos simpatizantes del magistrado habían pedido reiteredamente a Garzón que buscará un nuevo destino para evitarse la más que posible suspensión a la que se enfrenta en España.
