
Lugo fue el orador central de la demostración organizada en el centro de Asunción para conmemorar la fecha en que el ex obispo católico acabó con más de seis décadas de Gobierno del conservador Partido Colorado con la promesa de luchar contra la corrupción y la pobreza.
«El 20 de abril del 2008 no ha sido simplemente una victoria electoral. Fue el fin de una larga noche de postergación para el pueblo paraguayo», dijo Lugo.
En una entrevista con la televisión más temprano el martes, Lugo reconoció que los organismos estatales no tuvieron la capacidad de respuesta adecuada para satisfacer las grandes expectativas de la población, pero que el balance final de los últimos dos años fue bastante positivo.
«No vamos a pedir paciencia ni nos vamos a excusar de la ciudadanía por la velocidad de las respuestas que ellos esperaban y que nosotros no hemos respondido. Yo creo que hubo avances, creo que la gran mayoría todavía mantiene intacta la ilusión», dijo el presidente.
El gran ausente en la manifestación fue el vicepresidente Federico Franco, quien mantiene constantes roces con el gobernante de izquierda y organizó su propia manifestación el domingo aunque con escasa participación popular.
