Agencias


La Habana, abril 16 – Un empresario chileno hallado muerto esta semana en Cuba falleció de una insuficiencia respiratoria producto de una combinación de fármacos y alcohol en medio de una investigación por corrupción, dijo el Gobierno cubano.

El cadáver de Roberto Baudrand, gerente de la compañía mixta de alimentos Río Zaza, fue hallado el martes en su apartamento de La Habana.

«Se estableció como causa directa de la muerte una insuficiencia respiratoria aguda. Dicha afección respiratoria ha sido asociada con la presencia de fármacos en el contenido gástrico del fallecido, combinada con una concentración de alcohol etílico en sangre», dijo la nota de las autoridades cubanas.

Río Zaza, una empresa del magnate chileno Max Marambio y el Gobierno de Cuba, está siendo investigada por presunta comisión de irregularidades y violaciones de las leyes vigentes, añadió.

El Gobierno del presidente chileno Sebastián Piñera pidió  a Cuba una investigación «exhaustiva» sobre la muerte de Baudrand.

Cuba dijo que continúa investigando y está colaborando con las autoridades chilenas.

 

Los hechos

Roberto Baudrand fue encontrado sentado en el suelo de su dormitorio, con la cabeza apoyada en el velador y a su lado había varias cajas de remedios abiertas. Su familia señala que tenía problemas cardiacos y había sufrido un infarto.

Las informaciones anteriores son parte de los antecedentes que maneja la Cancillería sobre el fallecimiento del ingeniero, quien se desempeñaba como gerente general de Río Zaza, compañía del empresario chileno Max Marambio y que está bajo investigación de la Fiscalía General de la República de Cuba.

Previo a su fallecimiento, el ingeniero había sido interrogado en tres oportunidades por miembros de la fiscalía y estaba impedido de salir del país. Hasta el dormitorio de Baudrand llegaron ese martes un funcionario de Río Zaza, el cónsul en La Habana, Fernando Morales, y otro diplomático chileno, además de funcionarios de la policía cubana.

El primero en acudir al edificio fue un funcionario de Río Zaza, quien tocó la puerta sin recibir respuesta y decidió alertar a la policía tras ser informado por el conserje que el ingeniero no había salido en toda la mañana. El funcionario, los diplomáticos chilenos y la policía entraron al dormitorio.