TeleSUR

Las máximas autoridades chinas solicitaron la mayor colaboración de los organismos regionales para ayudar a las miles de víctimas del terremoto que sacudió este miércoles la zona noroccidental de China. Hasta los momentos se han registrado 400 muertos y diez mil heridos. En la zona afectada se encuentran miembros del Ejército chino y socorristas de localidades aledañas.

14 abril 2010 – El presidente de China, Hu Jintao y el primer ministro Wen Jiabao, ordenaron este miércoles a las autoridades locales realizar todos los esfuerzos necesarios para ayudar a las víctimas del terremoto de magnitud 7,1 que azotó las zonas noroccidentales de la provincia de Quinghai y que ha dejado al menos 400 muertos y diez mil heridos.

Las autoridades transmitieron ese mensaje mientras miles de personas en la prefectura autónoma tibetana de Yushu permanecen atrapadas entre los escombros, de acuerdo con informaciones procedentes del lugar, hacia donde viajó el viceprimer ministro, Hui Liangyu.

Actualmente, efectivos del Ejército Chino y socorristas enviados por las autoridades de las vecinas provincias de Gansu y Sichuan y de la Región Autónoma del Tíbet, se encuentran en la zona afectada por el sismo que se registró a las 07H49 hora local (23H49 GMT del martes).

El epicentro se ubicó a los 33,1 grados de latitud norte y 96,7 de longitud este, a unos 50 kilómetros del poblado de Jiegu y distante 800 kilómetros de Xining, la capital provincial.

Yushu se encuentra a cuatro mil metros sobre el nivel del mar y se le considera área propensa a sismos.

El terremoto y las réplicas, una de magnitud 6,3, derribaron viviendas, templos, estaciones de gasolina y postes eléctricos, a lo que se suman carreteras dañadas y desperfectos en las telecomunicaciones, entre otras consecuencias.

El 12 de mayo de 2008 un terremoto de magnitud 8,0 en la escala abierta de Richter azotó la suroccidental provincia de Sichuan, provocando la muerte de unas 69 mil personas. El número de heridos fue superior a los 374 mil y el de desaparecidos más de 18 mil.

El terremoto de Quinghai es el tercero con las más grandes consecuencias que se registra en el mundo desde principios de año.

El pasado 12 de enero Haití fue estremecida por un intenso sismo que dejó al menos 217 mil personas muertas y 300 mil heridas. Provocó daños incalculables en la infraestrucura de este país, que es el más pobre del continente americano.

El pasado 27 de febrero en Chile, ocurrió el movimiento más fuerte registrado en lo que va de año, que alcanzó una magnitud de 8,8 en la escala de Richter y que dejó cerca de 500 muertos.

Éste es el quinto sismo de mayor intensidad de la historia y, según los expertos, llegó a modificar el eje de la Tierra.