
“Brasil no tiene interés alguno en una confrontación con Estados Unidos, pero tiene interés que Estados Unidos respeten las decisiones de la OMC, tanto como Brasil respetará cuando la OMC decida contra nosotros”, sotuvo Lula en la inauguración de una planta generadora de energía en Cubatao, estado de Sao Paulo.
En su discurso, el presidente expresó que quería referirse en particular a ese tema, que ocupa buena parte de los cintillos de los diarios nacionales, que hablan de una confrontación comercial entre las dos naciones y de retaliación por el triunfo de Brasil en el contencioso del algodón, en un proceso de casi ocho años.
“Lo que nosotros estamos haciendo no es una política de retaliación. Lo que estamos haciendo es decir a Estados Unidos: no importa el tamaño de cada uno de nosotros, no importa la riqueza de cada uno de nosotros. Todos somos países soberanos y todos somos tratados en igualdad de condiciones y nosotros queremos ser respetados y queremos que la OMC sea respetada”, acotó.
Tras decir que no sabía si el presidente norteamericano, Barack Obama, lo iba a escuchar, Lula señaló que si Estados Unidos hubiera firmado con Brasil la propuesta en la Ronda de Doha, en 2008, no estuvieran ahora en esta situación.
“Quiero perdile a Obama que coloque sus personas para negociar rápidamente. U obedecemos a las instituciones multilaterales o el mundo quedará ingobernable, el mundo va a convertirse, yo diría, en un desorden, y nosotros no queremos que el mundo se convierta en un desorden”.
Aseguró que quien precisa que Estados Unidos reduzca el subsidio al algodón no es el productor brasileño, “porque nosotros tenemos competencia, tierra, sol, agua y tecnología para competir con los norteamericanos, los chinos y los franceses”.
Quienes no tienen competencia son los países africanos pobres, que aún no recibieron la tecnología de los ricos, apuntó y llamó a los productores de algodón del mundo entero a que es la hora de dar un chance para que un pequeño productor africano pueda venderle a Estados Unidos y a la Unión Europea.
Así el comercio será más justo, el mundo será mejor, y vamos a tener menos guerra y mucha más paz.
“Esa es la retaliación que estamos haciendo. Nosotros apenas estamos diciendo a los norteamericanos: cumplan con su obligaciones, que nosotros cumpliremos con las nuestras”, agregó.
