
La marcha, convocada por diversas organizaciones y sindicatos de izquierda, comenzó por la tarde en el céntrico Parque Porras y se desplazó hasta la sede de la Presidencia, sin que se registraran incidentes.
«Esta es una marcha que tiene como objetivo presentar un pliego de peticiones al Ejecutivo», dijo el sindicalista Genaro López.
Los manifestantes, estimados en unos 5.000, exigieron que fuera derogada una reforma tributaria sancionada el lunes por el presidente conservador Martinelli, que subió el impuesto al consumo del 5 al 7%, lo que según ellos perjudicará a los panameños más pobres.
Los participantes también exigieron la liberación inmediata de 227 manifestantes, en su mayoría obreros de la construcción, que fueron detenidos el martes tras enfrentamientos con la policía durante una marcha contra la reforma tributaria.
«Se les violaron los derechos que tienen todos los obreros (detenidos). No se les permitió durante los interrogatorios la presencia de abogados y gran cantidad son inocentes porque ni tan siquiera estuvieron durante la distribución de volantes» que derivó en los enfrentamientos, dijo López.
Martinelli, quien asumió el poder en julio de 2009, impulsó la reforma para recaudar unos 200 millones de dólares anuales adicionales para programas sociales.
