Agencias

11 marzo 2010 – El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, advirtió a los países del golfo Pérsico que no confíen en las promesas de Estados Unidos y otras «potencias acosadoras», ya que su única intención es controlar sus reservas energéticas.

En un discurso pronunciado en la provincia meridional iraní de Hormuzgan, el mandatario ultraconservador reiteró que la denominada lucha contra el terrorismo internacional no es más que «una mera excusa» para lograr este objetivo.

«Alertamos a los estados de la región sobre la presencia de aquellas potencias que acosan… no han venido hasta aquí a restablecer la seguridad y luchar contra el tráfico de drogas», afirmó.

«Las naciones deben amputarles las manos y sacarlas del petróleo del golfo Pérsico», agregó antes de enviar «un mensaje de amistad y hermandad a los vecinos en la región», agregó el presidente, a quien citó la televisión estatal.

El discurso de Ahmadineyad tiene lugar escasas horas después de que secretario de Defensa norteamericano, Robert Gates, llegara a Riad para tratar de embarcar a Arabia Saudí en su proyecto para sancionar a Irán a causa de las sospechas que arroja su programa nuclear.

Washington y otros gobiernos del mundo acusan a Teherán de ocultar, bajo su programa nuclear civil, otro de naturaleza clandestina y aplicaciones militares cuyo objetivo sería la adquisición de armamento atómico.

La polémica se ha agravado en los últimos meses después de que Teherán rechazara un acuerdo para intercambiar uranio enriquecido y decidiera comenzar a enriquecerlo por sus propios medios pese a las advertencias internacionales.

Además, en su último informe, el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) afirma que no puede garantizar cuáles son los objetivos reales de Irán porque este país no ha colaborado lo suficiente.

Sin embargo, el consenso sobre las sanciones parece estar aún lejos en el seno del consejo de Seguridad de la ONU, en particular por la reticencia de China, que inste en continuar con los esfuerzos diplomáticos.

Ahmadienyad también volvió hoy a criticar la presencia militar de Estados Unidos tanto en las naciones del golfo Pérsico como en los países vecinos a Irán.

«Enviaron las tropas a Afganistán con el objetivo declarado de luchar contra el terrorismo y el tráfico de drogas… Tras casi diez años, ¿cuál es el resultado? nada excepto pobreza e inseguridad», denunció.

Tanto Gates como Ahamadineyad visitaron esta semana Kabul, donde se entrevistaron con el presidente afgano, Hamid Karzai.

En una rueda de prensa en la capital afgana, el mandatario iraní acusó ayer a Estados Unidos de entablar «un doble juego».