Puerto y Aeropuerto


Panorama Alternativo

 

Aeropuerto de Puerto Principe


Para «ayudar» a acelerar el proceso de recuperación tras el devastador terremoto, el gobierno haitiano transfirió formalmente el 15 de enero el control temporal del aeropuerto en Puerto Príncipe a Estados Unidos operado por un equipo de control en tierra del “Ala 1ª de Operaciones Especiales de la Fuerza Aérea” quien comenzó a guiar aviones para su aterrizaje a partir del 13 de enero junto a un equipo de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA).

El control estadounidense provoca que los vuelos sean “filtrados” por los operadores aéreos de los EE UU.

El Aeropuerto Internacional Toussaint L’Ouverture en Puerto Príncipe posee un sistema de dos niveles para controlar el tráfico aéreo acordado “de hecho” por autoridades de aviación internacional y de “estados del Caribe”, así, los vuelos se reanudaron.

Un segundo equipo de control con base en una instalación militar estadounidense ubicada en el sur de la Florida se ha encargado de las llegadas de los vuelos que no se clasifican en el primer nivel. La ventana para llegadas y salidas es de 40 minutos – 20 antes de la llegada programada y 20 minutos después, según la FAA. Los vuelos comerciales han sido prohibidos.

La iniciativa de auxilio se ha dificultado aún más debido a que es probable que el puerto de Puerto Príncipe permanezca inoperable de 60 a 90 días, informó el Pentágono el 16 de enero.

“Obviamente asumiremos esta responsabilidad mientras sea apropiado y hasta el momento en que el gobierno haitiano tenga la capacidad y esté preparado para reasumir esa capacidad”, dijo el portavoz del Departamento de Estado, P.J. Crowley, durante una rueda de prensa el 15 de enero.


La pista no resultó dañada en el terremoto y puede recibir vuelos de los aviones a reacción más grandes con pesados cargamentos. Equipos de control de la Fuerza Aérea trabajan en los espacios a lo largo de la pista y en rampas del aeropuerto al aire libre, dijo el coronel de la Fuerza Aérea Buck Elton.

Mientras tanto, los aviones más pequeños descargan y parten lo más rápido posible entre los vuelos de aviones grandes. Aproximadamente el 60 por ciento de los vuelos proviene de fuentes civiles (ONGs estadounidenses y contratistas) y el 40 por ciento son militares, agregó Elton.

Asimismo, el puerto en Puerto Príncipe resultó tan dañado por el terremoto que llevar cargamento de auxilio en buques no será posible hasta que se restablezca un muelle en operación y los caminos que llevan hacia dentro y fuera de la zona del puerto estén autorizados para su uso.

Según la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) estába programado que el 18 de enero salga de Jacksonville, Florida un carguero de la Armada con capacidad de carga y descarga sin necesidad de puerto y que llegue a Haití en los próximos días.

Denis McDonough, viceasesor de seguridad nacional, dijo a la prensa en una conferencia telefónica realizada el 17 de enero, que el buque Oak del Servicio de Guardacostas de Estados Unidos ha llegado con grúas y maquinaria pesada para reparar y poner en operación el puerto principal de embarque.

El Grupo de Logística de la ONU recomendó usar el puerto en Santo Domingo, República Dominicana, como punto de entrada principal por mar, para ayuda humanitaria con destino a Haití.

El teniente general del Ejército de Estados Unidos, Ken Keen, vice comandante del Comando Sur de Estados Unidos (que estaba en Puerto Príncipe cuando ocurrió el terremoto) y es el coordinador de los trabajos de socorro en el terreno, manifestó a los periodistas que la crisis humanitaria es un «desastre de proporciones épicas con tremendas dificultades logísticas».

Un equipo de evaluación y coordinación de desastres de la ONU informó que el terremoto ha causado la muerte de aproximadamente 70.000 personas, pero que el número de muertos y las cifras acerca de su impacto siguen sin confirmación.

Dijo Keen que Estados Unidos tiene al presente aproximadamente 5.000 efectivos militares de buques de la marina de guerra y de guardacostas estacionados frente a la costa dando apoyo a la misión especial en Haití. Otros 7.500 efectivos militares llegaron el 18 de enero.