
Según la orden general número 188 firmada por Lugo, en su carácter de comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, nombró a Cíbar Benítez como reemplazo del general de brigada Juan Óscar Velázquez en un acto que se realizará en horas de la tarde de este viernes.
Velázquez cedió este jueves la Comandancia del Ejército al general de brigada Bartolomé Pineda, mientras asumieron su puestos los nuevos comandantes de la Fuerza Aérea y de la Armada, el general Hugo Aranda y el contraalmirante Edberto Orué.
Asimismo, Huerta recordó que en el país suramericano históricamente ya han ocurrido tres intentos de golpes de Estado, por parte de grupos adversos a los gobiernos de turno.
La colaboradora de teleSUR anunció que en horas de la tarde el presidente Lugo hará el cambio de mando de manera oficial, según un comunicado de la Dirección de Comunicación Social de las Fuerzas Militares.
Por otra parte, el Presidente firmó otra resolución que indica que el próximo 11 de noviembre sesionará el Tribunal de Calificaciones para establecer los ascensos hasta el grado de coronel y los pases a retiro.
Los ascensos deben ser aprobados por la Cámara de Senadores, a pedido de Lugo, pero hasta el momento no se ha presentado ninguno.
Los cambios militares ocurren en momentos en que Lugo enfrenta el acoso de la oposición que controla el Congreso de la nación y lo amenaza con un juicio político. «Nada ni nadie nos moverá del Palacio de López (Casa de Gobierno), porque el pueblo así lo decidió», afirmó el presidente paraguayo el miércoles.
Lugo rechazó en rueda de prensa, cualquier riesgo de desestabilización en el proceso democrático al asegurar que las Fuerzas Armadas de su país «no se presentarán ningún tipo de intentona».
«Yo les puedo asegurar, como comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de la Nación, que institucionalmente no existe ningún peligro de golpe de Estado, por los menos promovido por el estamento militar», afirmó el mandatario.
Lugo reconoció que podría haber «pequeños bolsones» de militares que podrían «ser utilizados por la clase política», pero aseguró que «institucionalmente las Fuerzas Armadas no se prestarán a ningún tipo de intentona golpista».
El mandatario vinculó los rumores al traslado de ocho tanques de fabricación brasileña que fueron reparados en una localidad del estado brasileño de Matto Grosso do Sul, en la frontera con Paraguay.
Los blindados fueron entregados la semana pasada en la ciudad paraguaya de Pedro Juan Caballero, a 540 kilómetros al noreste de Asunción (capital) y fronteriza con la brasileña de Ponta Porá.
