Revista Drugs News

Variedades de semillas de plantas de coca especialmente diseñadas para resistir condiciones climáticas adversas y producir mayores concentraciones de alcaloides, fueron desarrolladas en los últimos años en Colombia. Así lo afirma un estudio realizado por la Universidad del Valle en Cali.
El informe, filtrado por investigadores de la universidad, señala que la variedad de planta genéticamente modificada es resistente a herbicidas y posee un mayor desarrollo en altura, pertenece a la variedad “ipadu”, la más débil en alcaloides y es apta para ser plantada en las condiciones diferentes y poco propicias de la selva colombiana.
Además de ser más robusta, esta variedad de coca parece capaz de producir una cocaína entre tres y cuatros veces más potente que la procesada con las hojas de la planta tradicional.
Sus dos variedades principales, la variedad coca y la variedad ipadu (con una gradación en alcaloides mucho menor) se cultivaron -hasta hoy- a partir de los 600 metros y hasta los 1.800 metros sobre el nivel del mar. La nueva planta puede ser cultivada a menores alturas y en condiciones climáticas diferentes a las conocidas.
Organizaciones sociales colombianas habían advertido en 2007 sobre la existencia de la nueva variedad pero no había aparecido algún elemento que lo demostrara.
La planta se estaría cultivando en ciertos sectores de los departamentos de Meta, Cundinamarca, Arauca, Norte de Santander y Magdalena, Caquetá, Guaviare, Putumayo, Vichada, Chocó, Nariño, Antioquia, Córdoba y Amazonas.
De acuerdo al estudio, la planta posee la propiedad de facilitar el proceso de extracción del alcaloide, requiriéndose para ello menores cantidades de precursores químicos pero cantidades considerables de herbicidas que incluyen productos químicos como el Paraquat y el Triclopyr, y otros, mucho más nocivos, como el Imazapyr, la Hexaxinona, el Tebuthiron y el Glifosato, la mayoría producidos por la multinacional Monsanto.
Por cosecha (la hoja de coca da cuatro al año), se produce un promedio de 6 kilos de pasta base (para cada kilo de pasta base se necesita aproximadamente 250 kilos de hoja de coca).
La nueva variedad transgénica de planta de coca encontrada en Colombia, se suma a la super-marihuana o marihuana genéticamente modificada, que posee concentraciones cinco veces superiores al convencional cannabis.
Estados Unidos es el principal mercado mundial en la demanda de cocaína clorhidrato siendo Colombia quien envía más del 80% de la cocaína que se consume en territorio norteamericano.
En diciembre de 2007, una encuesta de la Universidad de Michigan había estremecido las primeras páginas de los diarios norteamericanos: a la pregunta de qué tan fácil o difícil les resultaba conseguir drogas, los estudiantes de undécimo y duodécimo grados respondieron con un “muy fácil” en 83,9% de los casos para la marihuana. Lo mismo respondió el 49,6% para las anfetaminas, 47,1% para la cocaína, 41,7% para los barbitúricos, 37,5% para el crack, 29,7% para la heroína. A partir de ahora la cocaína transgénica parece estremecer a la sociedad estadounidense.
